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lunes, 11 de junio de 2012

Cartas A Un Hijo...

Este domingo próximo celebraremos el día del padre, algunos tenemos la dicha de contar con padres extraordinarios que estan a nuestro lado en buenas y malas, algunas otras personas lamentablemente lloran desconsoladamente por la falta de un padre, quizás por la irresponsabilidad de este ante un hijo o porque ya dejó de existir. Por ello si estás leyendo esto y tienes a tu padre vivo, no esperes a que llegue el día del padre para hacerle saber lo muy agradecido(a) que estás por estar a tu lado, por quererte y apoyarte siempre, porque a pesar de ser pintado como "la figura seria" del hogar, la ternura de su corazón es imposible ocultarla ante los ojos de su hijo. Esta semana este Blog está dedicado a todos los padres responsables, aquellos que sudan de sol a sol para hacer felices a sus hijos, a aquellos que cambiaron parrandas por un hogar, a aquellos que cambiaron una vida libre por una responsable, a aquellos que saben asumir el compromiso de padres, esta semana este blog está dedicado especialmente a mi padre Oveyeiro Luzardo, ejemplar padre, como el que pocos pueden tener y mi apoyo incondicional. !Gracias papá por creer y confiar siempre en tu hijo....!



Para celebrar el día del padre compartiré con ustedes dos cartas que he conseguido indagando en la web y que espero les haga reflexionar y valorar mucho más al padre que la vida les dio la bendición de tener. Y a aquellos que no tengan un padre por algún motivo recuerden que mamá, abuela, la tía, el tío... han dado lo mejor de si para formarles tal como son y demostraron al mundo que no necesitaron una figura paterna para apoyarles, demuéstrales a esas personas que asumieron esta tremenda responsabilidad lo muy agradecido (a) que estás por haber dado lo mejor de si por ti.! Feliz Día Padres!

CARTA PARA UN HIJO
No prometo, hijo, impedir que tropieces, ni estar pegado a ti para asistirte en la caída. Te estorbaría mi exesiva protección, y te haria extremadamente dependiente. Pero prometo estar ahi, para cuidar tus raspones.
No prometo, hijo, heredarte mi experiencia. No podría ser tuya. Tendrías que adquirirla en carne propia. Pero prometo estar disponible cuando solicites mi consejo.
No prometo, hijo, solucionar tus problemas, aunque lo haría todo por ti. La solución suele estar en tus manos y no en las mias, pero prometo ayudarte en lo posible y escucharte cuando quieras desahogarte.
No prometo, hijo, evitarte sufrimientos, no puedo cegarte a la realidad, porque aveces sufrir es necesario para aprender a ser fuerte, pero prometo ofrecerte mi hombro, cuando necesites consuelo.
No prometo, hijo, darte todo lo que quieras. En todo caso es mejor que aprendas a dar los caprichos y las modas no son importantes pues se olvidan en cuanto se consiguen, pero prometo hacer el mayor esfuerzo para darte lo necesario.
No prometo, hijo, que serás tú el centro de mi atención, necesito tambien atender otros asuntos por tu bienestar y el de toda la familia, pero prometo no descuidarte y dedicar un tiempo especial, solo para ti.
No prometo, hijo, caerte bien en todo momento, a veces no te gustará lo que yo diga o haga, porque tengo la obligación de guiarte por el camino correcto. Pero prometo no maltratarte ni humillarte cuando te corrija.
No prometo, hijo, que serás un niño mimado, a la larga te haria mucho daño. Pero te prometo que serás mi niño querido.
No prometo, hijo, estar a tu lado siempre, soy mortal como cualquier humano. Pero pero prometo enseñarte que si existe un Padre que si es eterno a quien podrás acudir siempre que quieras.
No prometo, hijo, ser un padre perfecto, pero prometo poner todo mi amor en el intento.







Poema Carta a mi Hijo
Enrique Rambal

No tengo oro ni plata,
mas lo que tengo te lo doy.
 Querido hijo:
Lentamente se aproxima el tiempo
en que debo emprender el camino
que no tiene regreso.

No puedo llevarte conmigo,
y te dejo en un mundo
en el que los buenos
consejos no salen sobrando.

Nadie es sabio de nacimiento,
aquí el tiempo y la
experiencia enseñan,
y limpian la conciencia.

Yo he observado el mundo
más tiempo que tú.
querido hijo,
no todo lo que brilla es oro.

He visto caer algunas estrellas del cielo,
y quebrarse muchos bastones
en los cuales uno confiaba,
para poderse sostener.

Por eso quiero darte algunos consejos,
y decirte lo que yo encontré,
y lo que el tiempo me ha enseñado.

Nada es grande si no es bueno,
y nada es verídico,
si no perdura.

No te dejes engañar por
la idea de que puedes
aconsejarte solo,
y que conoces el camino por ti mismo.

Este mundo material es para
el hombre demasiado poco
y el mundo invisible no
lo percibe, no lo conoce.

Ahórrate pues esfuerzos vanos, no te aflijas,
y ten conciencia de ti mismo.
Considérate demasiado bueno para obrar mal,
no entregues tu corazón a cosas perecederas.

La verdad querido hijo, no es gobernada por nosotros,
sino que nosotros debemos ajustarnos a ella.
Ve lo que puedas ver, y para ello usa tus propios ojos,
y con respecto a lo invisible y eterno, atente a la palabra de Dios.

Manténte fiel, a la religión de tus padres, y huye de los merolicos teólogos.
No desconfíes de nadie tanto como de ti mismo, dentro de nosotros vive el juez que no engaña,
Y cuya voz es más importante para nosotros que el aplauso de todo el mundo,
y la sabiduría de los Griegos y Egipcios.

Haste el propósito hijo, de no actuar contra su voz,
y si algo piensas ó intentas hacer,
póntelo primero en la mente,
y pídele consejo a tu juez interno.

Al principio, el hablara únicamente en forma muy suave,
balbuceando como una criatura inocente,
sin embargo si honras su inocencia, soltara su lengua,
y te hablara en forma más perceptible.

Aprende con gusto de los demás, y escucha con atención
donde se hable de sabiduría, dicha humana, luz, libertad, virtud.
pero no confíes inmediatamente en todo, porque no todas las
nubes llevan agua, y existen diversos caminos para seguir.

Hay quienes creen que dominan una materia, porque hablan de ella,
pero no es así hijo mío, no se tienen las cosas por poder hablar de ellas,
palabras solo son palabras, y ten cuidado cuando fluyan en forma demasiado hábil y ligera,
pues los caballos cuyos carros están cargados de mercadería, avanzan con pasos más lentos.

Nada esperes del trajín y de los trajinantes,
y pásate de largo, donde haya escándalo callejero.
Si alguien quiere enseñarte sabiduría mírale a la cara, si lo ves enorgullecido
déjalo no hagas caso de sus enseñanzas, por más famoso que sea.

Lo que uno no tiene no lo puede dar, y no es libre aquel que puede hacer lo que quiere,
sino que es libre aquel que puede hacer lo que debe hacer.
Y no es sabio el que cree que sabe, sino aquel que se percato de su ignorancia,
y logro sobreponerse a la vanidad.

Piensa con frecuencia en cosas sagradas, y ten la seguridad de que ello te traerá ventajas,
y así serás como la levadura que fermenta la masa del pan.
No desprecies religión alguna, puesto que están consagradas al espíritu,
y tu no sabes lo que pudiera estar oculto bajo apariencias insignificantes.

Desdeñar algo es fácil hijo, pero es mucho mejor comprenderlo,
no instruyas a otros, hasta que tú seas instruido.
Acógete a la verdad, si puedes,
y gustosamente permite que te odien a causa de ella,

Sabes sin embargo
que si tus cosas
no son cosas de verdad,
cuida de no confundirlas,
puesto que de ser así vendrán
sobre ti las consecuencias.

Simplemente has el bien,
y no te preguntes por lo que de ello resulte,
Quiere solo una cosa,
y esa quiérela de corazón.

Cuida de tu cuerpo pero no de tal manera como si fuera tu alma,
obedece a la autoridad, y deja que otros la discutan.
Sé recto con todo el mundo, pero no te confíes fácilmente.
Sé correcto con cualquier persona, pero confíate difícilmente.

No te mezcles en asuntos ajenos, y los tuyos arréglalos con diligencia.
No adules a persona alguna, y no te dejes adular.
Honra a cada quien según su rango, y deja que se avergüence si no lo merece.
No quedes debiéndole a persona alguna, pero sé afable, como si todos fueran tus acreedores.

No quieras siempre ser generoso, pero procura ser siempre justo.
A nadie debes sacar canas, sin embargo cuando obres con justicia,
no te preocupes por ellas.
Desconfía de la gesticulación, y procura que tus modales sean sencillos y correctos.

Si tienes algo, ayuda, y da con gusto, y no por ello te creas superior,
y si nada tienes, ten a mano un trago de agua fresca, y no por ello te creas menos.
No lastimes a doncella alguna, y piensa que tu madre también lo fue.
No digas todo lo que sabes, pero siempre debes saber lo que dices.

No te apoyes en algún grande,
No te sientes donde se sientan los burlones,
porque ellos, son los más miserables de todas las criaturas.
Respeta y sigue a los hombres piadosos, mas no a los santurrones.
El hombre que tiene en su corazón verdadero temor a dios,
es como el sol que brilla y calienta, aunque no hable.

Hazlo que merezca recompensa, pero no pretendas obtenerla.
Si tienes necesidades, quéjate ante ti mismo, y ante nadie más.
Ten siempre algo bueno en tu mente,

Cuando yo muera,
ciérrame los ojos,
y no me llores.
 Ayuda y honra a tu madre mientras viva,
y entiérrala junto a mí.





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